Y a pesar de que son 2 personas físicamente iguales, sé distinguirla; sus ojos brillan más que una estrella.
Y así es como empezaré esto. Aquella forma en que llegó fue divertida, linda, cursi si la quieren llamar así... ahora que la conozco un poco más puedo decir que es una mujer demasiado especial para mí. No sé si les ha pasado que conocen a alguien y en ese momento saben que hará algo en sus vidas; así sea pequeño o grande, bueno o malo, pero lo saben. Así me pasa con ella, sabía que haría algo, pero no sabia ni qué, ni cómo, ni cuándo. Pues el momento llegó e hizo un cambio bueno y aún no termina, eso espero por lo menos.
Por la mañana pensar en ella... eso es lo que quiero hacer, nunca quiero terminar de pensarla, ¡de quererla! Los que siguen este blog podrán decir que me clavo muy fácilmente ¡y sí! ¿y qué? Pero como les dije "no sé querer poco" no sé dar menos del 100% y eso me ha llegado a lastimar numerosas veces, pero aún así vivo feliz porque nunca me quedo con el 'qué pasará'.
No puedo esperar el momento de tenerla de nuevo de frente, después de decir todo eso que nos dijimos, no puedo esperar al verla a los ojos y decirle que la quiero.
No importa el lugar o el momento... lo que importa es que estemos juntos. Si la vida nos permitirá un tiempo juntos hay que aprovecharlo ¿no creen? ¡Las oportunidades son pocas y cada una de ellas tenemos que aprovecharla!
Con este pequeño fragmento me despido:
"La verdad que no nos atrevemos a gritar se convierte en la neurosis que no sabemos callar" - Odin Dupeyron