Buscarte por tanto tiempo y en el transcurso de éste dedicarte mis palabras, escasas y repetitivas, pero al fin y al cabo mías. Llorarte cada noche y pensar en tu triste destino. Visitar tu morada y que el lugar esté lleno de recuerdos pero de ti vacío.
Quererte, ayudarte, alejarme, desapareciste, me tocó pensarte, recordarte, volviste y es tiempo de dejarte.
Apareciste un 9 de julio, coqueta y con una sonrisa burlona.
¡Ay, Carmen!
Tú no tienes perdón.
-
Un 9 de Julio
12 julio 2012
Lo escribió Ángeles Salazar | Letras en orden |